Fundir el oro no debería confundirse con derretir el oro. El derretimiento del oro consiste en calentar este metal hasta que esté en estado líquido para después formar barras o lingotes con él. En cambio, la fundición del oro se trata de un proceso más complejo, el cual consiste en eliminar las impurezas que tenga haciendo uso del calor, de la presión y de ciertos  productos químicos. A continuación te explicaremos en detalle cómo es el proceso de fundir oro.

La fundición de oro a lo largo del tiempo

Fundir oro no es un proceso reciente. Según la literatura antigua, hay constancia de que para el año 6000 a. C. ya se realizaba la fundición de oro. Este proceso se hacía en los inicios de las antiguas ciudades de Mesopotamia, por ejemplo en Babilonia.

Heráclito, filósofo griego, registró información sobre la fundición de oro en la civilización griega. También hay pruebas de que esta práctica se llevaba a cabo en Egipto, en China, en otras partes de Asia y en África.

Al principio de la civilización humana, el oro era extraído del suelo, se trituraba usando herramientas simples y se lavaba con agua. Después pasaba a ser fundido en hornos de barro. Si bien la tecnología ha avanzado y ha traído mejoras a este proceso, este sigue haciéndose de forma parecida.

Proceso de fundir oro

Fundir oro se trata de un largo proceso en el que hay que seguir una serie de pasos, los cuales son:

Refinación del oro

Cabe señalar que fundir el oro no es necesariamente la última etapa en todo el proceso de extracción de oro. Según el uso que se le quiera dar al oro, puede que se necesite refinar. Esto implica eliminar impurezas muy finas que la fundición no consiguió limpiar. Para refinar el oro se pueden usar algunos de estos métodos:

En resumen, el proceso de fundir el oro es muy importante para la producción de oro. Gracias a este proceso se obtiene oro puro, un producto muy deseable en el mercado. Usualmente solo con el proceso de fundición se obtiene oro 90% puro.