Has heredado una colección de monedas y te gustaría venderla, pues ¡felicidades! Desafortunadamente, hay algunos “tiburones” en el mundo de la numismática que estarían encantados de aprovecharse de ti. Las buena noticia es que estos comerciantes de monedas sin escrúpulos son pocos y están dispersos. La gran mayoría son personas honestas que llevan adelante su negocio con integridad y de forma justa.

Muchas personas consultan con amigos de confianza o miembros de su familia para que les ayuden con la compra su primer coche, dado que no conocen el negocio de la compra-venta de automóviles. Tener una guía que sirva de ayuda para comprar tu primer vehículo evitará que seas víctima de una estafa. Se puede decir lo mismo de la venta de una colección de monedas. Si no tienes un amigo de confianza o miembro de tu familia que conozca el negocio de las monedas de colección necesitas empaparte de conocimientos e información.

Este conocimiento e información, además de experiencia, te ayudará a evitar la trampa de vender una colección por debajo de su valor de mercado. Tómate el tiempo de observar las monedas que has heredado para familiarizarte con la variedad de piezas que tienes delante y de aprender cómo identificar cada moneda y billete. Sigue estos consejos y evitarás ser estafado cuando vendas la colección de monedas que heredaste.

1. Qué hacer y qué no hacer con la colección de monedas heredadas

Si no eres un coleccionista de monedas, tienes mucho que aprender. A mayor información que poseas, esto te dará una ventaja a la hora de vender. El proceso de aprendizaje llevará un tiempo, pero valdrá la pena para evitar ser estafado cuando vendas tu colección de monedas. Aquí unos cuantos consejos esenciales para comenzar:

¡Nunca limpies tus monedas!

Da igual lo que creas, si limpias tus monedas reducirás dramáticamente su valor. Un comerciante profesional sabrá inmediatamente si una moneda ha sido limpiada. A la hora de clasificar una moneda, que sea brillante no aumenta su valor.

Tómate el tiempo

A menos que estés al borde de la bancarrota y necesites desesperadamente el dinero de esta colección, tómate tu tiempo para obtener al menos un conocimiento básico de cómo funciona la numismática. Tomarte tu tiempo para aprender te otorgará los conocimientos para asegurarte de vas a obtener el mejor precio por las monedas que vayas a vender.

Evita ir a por dinero rápido

En muchas tienda o joyería normalmente lo que obtendrás allí es el precio del valor del metal del que están hechas las monedas, cuando en realidad podrían valer mucho más. Tampoco es prudente ir a negocios que se establezcan en hoteles u otras localizaciones de carácter temporal. Y finalmente, no vayas a una feria de monedas o a un comerciante y preguntes: “¿Cuánto me darías por esto?”. Todas estas estrategias normalmente llevarán a que te estafen con ofertas muy bajas por las monedas que has heredado.

Ten expectativas razonables

Muchas personas ven una moneda antigua y asumen que seguramente sea valiosa porque es vieja. Se pueden adquirir monedas de 2000 años por unos pocos dólares. Tomate el tiempo de aprender a identificar las monedas que tienes y estimar la condición en la que están. La gente se entera de que el centavo de Lincoln de 1943 se vende por 1 millón de dólares y asumen que todos los centavos de Lincoln de 1943 son valiosos cuando, de hecho, la moneda del millón de dólares estaba hecha de cobre y no de hierro cubierto en zinc.

2. Reúne tu colección de monedas en un sólo lugar

Para comenzar con el proceso de evaluación de la colección de monedas que has heredado, necesitas conocer su tamaño. Enterate de si el coleccionista tenía algún catálogo, inventario o lista de la colección. Un documento de este estilo podría aportar información valiosa a la hora de tasarla. Luego, lo mejor es reunir la colección y todos los documentos que la respalden en un sólo lugar donde puedes iniciar un inventario y evaluar su valor. Ten cuidado con cuándo y dónde haces esto e intenta mantenerlo en secreto para evitar el robo de tu colección de monedas.

Además, asegúrate de tomar las precauciones necesarias para que las monedas no sufran ningún daño cuando las estés catalogando y realizando el inventario. Dependiendo de las condiciones en las que la colección estuviese originalmente guardada, es posible que tengas que adquirir algunas herramientas numismáticas para evitar dañar la colección durante este proceso.

Si la colección estaba bien catalogada y las monedas más valiosas son fáciles de identificar, puede que quieras separar estas monedas de las más ordinarias de la colección. Recuerda, no puedes determinar el valor de una moneda sólo por su antigüedad o brillo. Ha habido muchas monedas opacas y sucias que se han vendido por cientos de miles de dólares.

3. Separa la colección de monedas en grupos que tengan lógica

Hay “coleccionistas de monedas” y “acumuladores de monedas”. Un coleccionista de monedas tendrá su colección organizada de manera lógica en estuches, carpetas, álbumes o recipientes con etiquetas. Un acumulador de monedas es una persona que compra monedas y las mete en una caja o caja fuerte sin reunirlas en una colección coherente.

Si la colección que has heredado es verdaderamente una “colección de monedas”, entonces la mayor parte del trabajo está hecho. Si has heredado una “acumulación de monedas”, necesitas comenzar a organizar la colección y ponerla en orden.

Primero, empieza por agrupar las piezas parecidas en cajas o recipientes separados. Por ejemplo, pon las monedas sueltas en recipientes de plástico. Pon los estuches (Proof, Mint, de colección, etc.) en una caja de cartón. Los álbumes y las carpetas puedes ponerlas a un lado, porque la mayoría ya están identificadas. Finalmente, es posible que te encuentres con cajas de monedas encapsuladas o enlosadas. Estas monedas cuentan con un etiquetado que las identifica con la información que necesitarás para catalogarlas y hacer inventario.

catalogo de monedas

4. Identificación de las monedas

El siguiente paso es el de comenzar a identificar las piezas de la colección y agruparlas en cinco categorías principales:

  1. Monedas del país que tengas más cantidad
  2. Billetes del país que tengas más cantidad
  3. Monedas Extranjeras
  4. Billetes Extranjeros
  5. Medallas y Exonumia

Los libros numismáticos te ayudarán a identificar las monedas de tu colección con imágenes y descripciones. Presta atención a la composición del metal (cobre, oro, plata, coberturas, etc.). Esto te ayudará a organizar la colección para que puedas prestar especial atención a las monedas de mayor valor.

Hay varios mitos del mundo de la numismática que deberías conocer. Primero, sólo porque una moneda sea antigua, esto no quiere decir que tenga mayor valor. Puedes comprar monedas muy antiguas de miles de años por unos pocos dólares. Segundo, sólo porque una moneda esté hecha de cobre no quiere decir que valga menos que una moneda hecha de oro. Hay muchas monedas americanas históricas de cobre que se venden por cientos de miles de dólares.

5. Inventario y Catálogo

Una vez tienes tu colección de monedas organizada en grupos con cierta lógica, puedes comenzar con la tarea de catalogar la colección. Si tiene menos de 100 piezas, puedes hacerlo en una hoja de papel con un par de columnas. Para una colección más abundante quizá te sea conveniente utilizar una hoja de cálculo en el ordenador para ayudarte a organizar la información.

El segundo paso para valorar tu colección de monedas es determinar la nota o clasificación de la moneda. Cualquier coleccionista preferiría tener una moneda inmaculada e impoluta en su colección en lugar de una que haya visto mejores días. Por lo tanto, la demanda de monedas en mejores condiciones es mayor que el mercado por monedas que hayan estado en circulación. Determinar la nota de una moneda puede ser complicado, pero con un poco de práctica y aprendizaje, puedes estimar la clasificación de tu moneda para conocer su valor.

6. Determinar el valor de tu colección de monedas

Ahora que has identificado y clasificado las monedas de tu colección, puedes determinar el valor aproximado que posee. Hay muchos factores que determinan el valor de una moneda, pero la conclusión es que una moneda sólo vale lo que otra persona está dispuesta a pagar por ella. Sin embargo, podemos hacer un cálculo aproximado del valor de las monedas.

Una buena forma de empezar es utilizando un manual para determinar el valor de tus monedas. Pero ten en cuenta que estos libros presentan precios de venta aproximados a los que podrías esperar comprar una moneda a cualquier comerciante. Los comerciantes de monedas, como en cualquier negocio, obtienen su beneficio comprando monedas por debajo del precio de mercado y vendiéndolas a los coleccionistas a un valor razonable. Por lo tanto, los precios que verás serán de un 30% a un 50% más altos que lo que un comerciante te dará cuando vendas tu colección.

7. La forma más sencilla de valorar tu colección es que lo haga un profesional

Teniendo en cuenta el trabajo que se requiere para evaluar el valor de tu colección de monedas, si te sientes abrumado o no tienes tiempo para completar estas tareas correctamente, puedes pagar a un numismático profesional para que organice, catalogue, haga inventario y valore tu colección. Este servicio puede costar entre 35 y 50 euros la hora, pero ganarás en conocimientos y sabiduría de un comerciante profesional de monedas. Si el experto identifica al menos una moneda extremadamente valiosa, el conocimiento que te aporte compensará con creces el pago de su tarifa.{jcomments off}