La principal razón por la que los metales preciosos son tan valiosos es porque básicamente son raros. Es decir, existe una cantidad limitada de estos minerales que se produce todos los años, por lo que su escasez es la razón de que su valor se incremente tanto. Los tres metales preciosos que más se cotizan en las bolsas de futuros alrededor del mundo son el oro, la plata y el platino.

A continuación te hablamos un poco más acerca de las cosas que debes saber acerca de invertir en metales preciosos.

El Oro

Este es el metal precioso más popular en el mundo, ya que las personas como las naciones, le han atribuido un gran valor a este metal que refleja la luz como ningún otro. Cabe mencionar que el oro tiene una doble funcionalidad. Por un lado se le puede utilizar con propósitos industriales, y por otros se le usa en aplicaciones financieras.

No solo eso, el oro es un metal que tiene una alta resistencia térmica, además es un metal que conduce la electricidad y es maleable. En la industria su consumo es del 10% del suministro de oro que se extrae de las minas cada, incluyendo sectores como la electrónica, la medicina y la odontología. Es un metal que tiene una larga historia como material ornamental o fabricado y solo basta con decir que la demanda de joyas representa el 50% de toda la producción anual de oro.

El oro también es considerado como dinero, por lo cual muchos inversionistas de todo el mundo poseen una gran cantidad de oro en monedas o lingotes en lugar que otros activos de inversión. De hecho, el 40% de la producción de oro cada año, está dirigida a las reservas o propiedades de los inversores o los gobiernos de todas partes del mundo. En consecuencia, cuando la demanda del oro es muy alta, el precio de este metal tiende a subir.

En la actualidad los países poseen más del 30% del oro jamás producido en la historia del mundo como parte de sus reservas de divisas. Aunque la producción de este metal precioso es primordial, es decir, que las empresas exploran y extraen oro de la corteza terrestre como su negocio principal, en realidad más del 70% de la plata que se produce en el mundo es una producción secundaria.

La Plata

En cuanto a la plata, es importante mencionar que este metal precioso es un subproducto de la producción de cobre, zinc, plomo y otros metales. Por sus características, la plata también es un metal precioso muy atractivo para los inversionistas. Basta con decir que este metal tiene múltiples usos industriales como los paneles solares, los teléfonos, los ordenadores, así como muchos otros dispositivos electrónicos que requieren de componentes plateados.

El Platino

En cuanto al platino, este es un metal precioso extremadamente raro, por lo cual es también uno de los metales preciosos con más valor en el mercado. Es un metal tan raro que mientras que cada año se extraen aproximadamente 2.800 toneladas de oro, la producción anual del platino no supera las 250 toneladas.

El platino también es un metal que tiene múltiples aplicaciones industriales gracias a que cuenta con una alta resistencia al calor, sin mencionar que al igual que el oro y la plata, es muy apreciado por los inversionistas que los mantienen como uno de sus activos más valiosos.

Cabe mencionar que como activos de inversión, estos tres metales preciosos son diferentes a otras materiales primas. Es decir, mientras que los precios de otras materias primas se mueven más y más en términos monetarios, los metales preciosos con frecuencia compiten con otras monedas como activos. Las divisas en todo el mundo, es el dinero en papel impreso y las monedas acuñadas para su uso como moneda de curso legal.

Estas monedas tienen un valor porque los gobiernos dictan que deben tenerlo. Por lo tanto, es la fe y el crédito de un gobierno que imprime una moneda lo que le da su valor. Un país controla la cantidad de dinero que circula en el mercado, no obstante, cuando se trata de los metales preciosos, es la producción minera, así como su existencia, lo que determina su disponibilidad.

En consecuencia, cuando la fe de las personas en los gobiernos que imprimen el dinero disminuye, entonces los metales preciosos tienden a incrementar su precio. Por lo tanto los metales preciosos como el oro, la plata o el platino, pueden ser una excelente adición o una cobertura en portafolio para los ahorradores. Estos metales preciosos tienden a compensar los efectos negativos que puede tener la inflación en un país.

¿Por qué invertir en metales preciosos?

Hay varias razones por las que los metales preciosos deben formar parte de cualquier programa de ahorro o inversión, incluyendo las siguientes:

  • Cuando los inversionistas comienzan a desconfiar del dinero impreso y otros activos de mercado, el oro, la plata y el platino tradicionalmente conservan su valor intacto. Esto significa que se convierten en una reserva de riqueza en tiempos de incertidumbre o crisis económica.
  • Durante los momentos de hiperinflación o crisis políticas, los metales preciosos han sido activos tradicionalmente utilizados como capital de vuelo. Hay muchos ejemplos a lo largo de la historia donde los metales preciosos reemplazaron el papel de la moneda como único medio de cambio que era aceptable.
  • Los metales preciosos además son fungibles, es decir, son mutuamente intercambiables como el dinero, por lo que se les considera como la forma más antigua de dinero en el mundo.
  • No solo eso, los metales preciosos han sido monedas durante miles de años, mientras que el dinero impreso ha existido mucho menos tiempo. Esta larga tradición de valor para dichos metales preciosos nos habla de su poder de permanencia en el tiempo.

¿Cómo invertir en metales preciosos?

Si quieres saber cómo invertir en metales preciosos, hay varias maneras de hacerlo, una de las principales es mediante lingotes y monedas. Los comerciantes de monedas de todo el mundo ofrecen barras y monedas de oro, plata y platino. Las barras de oro se pueden encontrar en tamaños de desde 1 gramos hasta 400 onzas.

Los futuros y las opciones sobre metales preciosos también es otra forma de invertir en metales preciosos, al igual que los productos ETF y ETN, así como la renta variable mediante la compra de acciones de compañías dedicadas a la extracción y producción de estos metales preciosos.